Luminarias LED estancas: la estanqueidad no se limita a la luminaria
La certificación IP67 o IP68 de una luminaria LED es un requisito previo para una instalación en entornos exigentes, pero por sí sola no garantiza la fiabilidad del conjunto del sistema. El agua o la humedad pueden infiltrarse por otras vías, provocando condensación, alteración del rendimiento luminoso, corrosión o incluso cortocircuitos. Es la instalación en su conjunto la que debe ser objeto de una atención rigurosa.
Un punto crítico a menudo subestimado: el cable de alimentación
Si los elementos visibles de la luminaria (cuerpo, óptica, prensaestopas) suelen estar bien protegidos, existe un fenómeno discreto pero frecuente que constituye un riesgo importante: la subida de humedad a través del cable de alimentación.
Este fenómeno, conocido como « efecto bomba », se explica por las variaciones térmicas:
- Durante la puesta en servicio, la temperatura interna de la luminaria aumenta, provocando la dilatación del aire y su expulsión.
- Al apagarse, el enfriamiento crea una depresión que puede aspirar humedad —e incluso agua— a través del cable.
Repetido en cada ciclo, este mecanismo provoca una acumulación progresiva de humedad, susceptible de degradar la electrónica interna de la luminaria, incluso en ausencia de inmersión directa. La más mínima debilidad en la conexión puede así comprometer la estanqueidad global, independientemente del nivel de protección IP anunciado.
🔎 Recomendación: optar por una conexión con un índice de protección IP67 mínimo permite limitar los riesgos ligados a la capilaridad y a la condensación.
La solución LEC: un dispositivo patentado anti-retorno de agua
Consciente de estas limitaciones técnicas, LEC ha desarrollado una respuesta específica a este riesgo: el ruptor, un dispositivo patentado anti-retorno de agua, integrado directamente en el cable de alimentación. Este sistema actúa en dos niveles:
- Impide la circulación de agua entre la cubierta y los conductores,
- Bloquea igualmente la propagación de la humedad entre los hilos internos.
Este doble bloqueo permite neutralizar de forma duradera el efecto bomba y evitar cualquier migración de humedad hacia el interior de la luminaria.
Además, los cables utilizados por LEC están certificados AD8, garantizando una estanqueidad total incluso en caso de inmersión permanente. Esta configuración asegura un alto nivel de fiabilidad, incluso en entornos de fuertes exigencias (zonas inundables, espacios públicos sensibles, acondicionamientos paisajísticos con sistemas de riego, etc.).
Una instalación fiable también pasa por una ejecución rigurosa
A pesar de estas precauciones técnicas, el rendimiento de una instalación depende también de la calidad de su ejecución. Una caja de conexión insuficientemente estanca o una unión mal protegida puede afectar a todo el sistema.
Con más de 45 años de experiencia sobre el terreno, LEC acompaña a prescriptores, instaladores y administraciones públicas en la definición de soluciones duraderas, pensadas para reducir el mantenimiento y garantizar la durabilidad de los equipos a lo largo del tiempo.